El Vizconde de Bragelonne o Diez Años Después, por Alejandro Dumas
Capítulo 1.- La Carta
En el mes de mayo del año 1660, a las nueve de la mañana, cuando el sol ya bastante alto empezaba a secar el rocío en el antiguo castillo de Blois, una cabalgata compuesta de tres hombres y tres pajes entró por él puente de la ciudad, sin causar más efecto que un movimiento de manos a la cabeza para saludar, y otro de lenguas para expresar esta idea en francés correcto.
––Aquí está Monsieur, que vuelve de la caza.
Y a esto se redujo todo.
Sin embargo, mientras los caballos subían por la áspera cuesta que desde el: río condu-ce al castillo varios hombres del pueblo se acercaron hombres último caballo, que llevaba pendientes del arzón de la silla diversas aves cogidas del pico.
A su vista, los curiosos manifestaron con ruda franqueza, su desdén por tan insignifi-cante caza, y después de perorar sobre las desventajas de la caza de volatería, volvieron a sus tareas. Solamente uno de estos, curiosos, obeso y mofletudo, adolescente y de buen humor, preguntó por qué Monsieur, que podía divertirse tanto, gracias a sus pingües ren-tas, conformábase con tan mísero pasatiempo.
–– ¿No sabes ––le dijeron–– que la principal diversión de Monsieur es aburrirse?
El alegre joven se encogió de hombros, como diciendo: “Entonces, más quiero ser Jua-nón que príncipe.”
Y volvieron a su trabajo.
Mientras tanto, proseguía, Monsieur su marcha, con aire tan melancólico. y tan majes-tuoso a la vez, que, ciertamente, hubiera causado la